
Recibe consejos de viaje lento en tu bandeja de entrada
Un mensaje breve cuando aparece algo que vale el viaje. Responde STOP cuando quieras.
Al suscribirte aceptas que te contactemos por WhatsApp. Política de privacidadCartas ocasionales en tu bandeja — con recomendaciones, mapas y rutas.
Al suscribirte al boletín, aceptas nuestra política de privacidad.
Zamora se asienta sobre el río Duero, en Castilla y León, y su casco antiguo está sembrado de iglesias románicas construidas en su mayoría durante los siglos XII y XIII. La cantidad y el estado de conservación de estos edificios —desde pequeñas iglesias parroquiales con portadas talladas hasta la catedral, con su cúpula— dan a la ciudad un carácter arquitectónico difícil de encontrar en otro lugar. Bajo las murallas, un puente de piedra medieval cruza el río, y los caminos junto a la orilla conectan el centro histórico con las zonas verdes de ambas márgenes.
La ciudad está cerca de la región vinícola de Toro, donde la variedad Tempranillo, conocida aquí como Tinta de Toro, crece en viñas viejas y bajas y da algunos de los tintos más corpulentos de España. Los bares de vinos y las tiendas del centro de Zamora ofrecen estas etiquetas locales junto a platos de la región como el bacalao y el cordero asado.
La Semana Santa de Zamora atrae a numerosos visitantes por sus procesiones solemnes y de larga tradición, entre las más respetadas de España. Fuera de esas fechas, el ritmo es tranquilo: plazas de piedra, pequeños museos y vistas silenciosas sobre el Duero recompensan un recorrido pausado por el casco antiguo.