
Foto de Anual · licencia: CC BY-SA 4.0

Arcos de la Frontera es uno de los pueblos blancos más espectaculares de Andalucía, encaramado dramáticamente en un acantilado muy por encima del río Guadalete. El casco antiguo medieval cuenta con calles sinuosas estrechas, casas blancas impecables y puntos de vista impresionantes sobre el campo circundante. La plaza principal se sitúa en el borde del acantilado con la impresionante iglesia de Santa María dominando el valle. Como parte de la Ruta de los Pueblos Blancos, Arcos combina una ubicación vertiginosa con el carácter andaluz auténtico. Esta mezcla de emplazamiento vertiginoso, arquitectura medieval y encanto impoluto hace que Arcos sea inolvidable.
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